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Los orígenes

El marco jurídico de la creación de Mercasa

Mercasa se constituyó como Sociedad Anónima al amparo del Decreto 975/1966, de 7 abril, promovida por la Comisaría General de Abastecimientos y Transportes (CAT), organismo autónomo en la órbita de los Ministerios de Agricultura y Comercio, con una dotación inicial de 780 millones de pesetas, contemplados en el I Plan de Desarrollo y unas previsiones de ampliación sucesiva de 1.700 millones en el II Plan y de 1.600 millones en el III Plan.

FachadaPosteriormente, con la creación del IRESCO entró este organismo a formar parte como accionista minoritario, con la desaparición de la CAT tomó su participación el FORPPA y, en fin, la sustitución del FORPPA por el FEGA, la desaparición del IRESCO, y la reubicación de las participaciones empresariales públicas en la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), configura la actual distribución accionarial de la compañía, en la que SEPI cuenta con la participación mayoritaria (51%) y el FEGA, el 49% restante.

La idea de utilizar la forma de Sociedad Anónima se apoyó en la conveniencia de un instrumento con libertad de movimientos, difícilmente conciliable con las formas rígidas del Derecho Administrativo, quedando sometida a un régimen de Derecho Privado, sin perjuicio de hacer posible un control, por parte de su creador, al disponer que sus actividades económicas sean censuradas por el Tribunal de Cuentas. Circunstancias razonadas en la exposición de motivos del Decreto generador de la Empresa Nacional.

El Decreto de constitución imponía a Mercasa una misión que se descompone en los siguientes objetivos:

  • La organización de una red de mercados mayoristas, de ámbito nacional.
  • La participación directa en la construcción e instalación de cada uno de los mercados que constituyen la red.
  • Explotación y gestión de los ya instalados.
  • Dotar a los mismos de unas condiciones de funcionamiento tales que permitan una auténtica concurrencia, incluyendo la participación activa de productores y sus organizaciones.
  • Y, en general, contribuir con su actuación al mejoramiento, en todos los órdenes, del ciclo de comercialización de los artículos alimenticios, en especial mediante:
    • La consecución de un mayor grado de transparencia en el mercado.
    • La mejora de normalización y tipificación de las mercancías.
    • El aumento de las facilidades para el desarrollo del comercio detallista polivalente.

El desarrollo teórico de estos objetivos se sustentaba en los siguientes principios: ausencia de finalidad de lucro, pero sí generación de recursos de mantenimiento para la continuación y desarrollo de los objetivos planteados; libertad para el ejercicio profesional de la función mayorista; amplia previsión de las necesidades futuras dentro de un sistema funcional de comercialización que debe garantizar el acceso de los productores al mercado; instalaciones suficientes para que la libre concurrencia sea una realidad; transparencia del mercado mediante una red de información que conecte los centros de recepción y distribución de mercancías perecederas; superación de los problemas planteados por la obsolescencia , insuficiencia y disgregación de los mercados adecuada atención a las modernas exigencias del tráfico y transporte.

La unidad institucional

sl_2El Decreto creador de Mercasa facultaba a ésta para actuar directamente o mediante la constitución de Sociedades Mixtas con Corporaciones Públicas o particulares. Mercasa optó por la segunda y la fórmula jurídica que se adoptó fue la de empresas municipales de economía mixta.

La Legislación de Régimen Local imponía una limitación temporal a la vida de estas sociedades mixtas, que no podía exceder de 50 años. Actualmente, la mayor parte de las sociedades se encuentran con unas expectativas de vida inferiores a 20 años y, sin embargo, el modelo se ha manifestado especialmente eficaz, las necesidades de prestación del servicio público permanecen vigentes, los requerimientos de actuación para la reforma de las estructuras son recurrentes; y la modernización y actualización de las infraestructuras siguen siendo demandadas.

Por otro lado, la limitación temporal en la vida de las sociedades genera una incertidumbre entre los empresarios a la hora de programar sus inversiones y adaptarse a las exigencias que la moderna distribución demanda. Ello ha motivado que entre los objetivos de Mercasa durante los últimos años se contemple, con carácter prioritario, garantizar la duración indefinida de las sociedades Mercas. A este respecto, a principios de 2016 hay ya 12 Mercas que tienen resuelta esta cuestión y en el resto, el proceso está en marcha.

La unidad funcional

IMG_0491_27012010_Mercasa-50-ActividadEl modelo físico elegido en los orígenes de Mercasa para la dotación de las nuevas infraestructuras comerciales en destino fue el de la Unidad Alimentaria, incluyendo, con carácter general, los siguientes elementos:

  • Un mercado mayorista de frutas y hortalizas, que incorpora los mayoristas del ramo. Dentro del mismo se promueve un “situado de productores”, en el que los agricultores, singularmente los de los cinturones hortícolas de las ciudades, pueden vender directamente sus productos, bien a los mayoristas o a los detallistas. Para la conservación de las mercancías se dispone de cámaras frigoríficas de reserva diaria y, en ciertos casos, de frigoríficos generales.
  • Un mercado mayorista de pescado, dotado de nave de recepción, cámaras de conservación, puestos con exposición y venta e instalaciones complementarias de carga y descarga, manipulación y transporte interior.
  • Un mercado mayorista de carnes, con sus salas de manipulación y despiece, en algunos casos acompañado de matadero, servicio éste de matadero que ha ido perdiendo terreno al resultar más económico el transporte de carne, desde mataderos en zonas productoras, sobre el de ganado hasta mataderos en zonas de consumo, circunstancia refrendada con la supresión, a los ayuntamientos de la obligatoriedad de tener un matadero en sus municipios.
  • Pabellones de polivalencia para productos no perecederos.
  • Zonas de Actividades Complementarias, que albergan centros de clasificación, almacenaje, envasado, logística, agrupación y separación de cargas e industrias relacionadas con la comercialización.
  • Zona administrativa y comercial, en la que se incluyen los servicios de gestión, bancos, restauración, agencias de distinto tipo y demás servicios demandados y generados por la propia actividad.

Más información: 50 años de Mercasa. Mirando al futuro, un paso por delante